viernes, 28 de noviembre de 2014

ENTRE CAMPAÑA Y CAMPAÑA

Yo os habíamos informado en anteriores posts que los miembros de La Partida del Lunes nos tomábamos un descansillo rolero para echarnos unas partidas a aquellos juegos de mesa que, por motivos varios (falta de tiempo, falta de jugadores, etc.), habían acabando criando polvo en nuestras estanterías de casa.

Pues la cosa no ha ido del todo mal, ya que hemos podido jugar a alguna cosilla interesante que, en alguna otra ocasión, podremos volver a destapar.
DUNGEONEER y LUNA LLENA, por ejemplo. Dos juegos a los que hemos jugado y hemos salido con bastante buen sabor de boca.

Personalmente, aún y las ganas de comenzar la campaña rolera de Jorge, me hubiera gustado probar alguna cosilla más. Tengo ya unos cuantos "tesoros" salidos de los festivales que he ido estos últimos meses que esperan que alguien los saque a "pasear" y hacer alguna partida.
Pero bueno, hay tiempo para todo, y tarde o temprano tendremos ocasión de jugar con ellos.
También hemos podido asistir a algún evento, como las Juguem! de Vilafranca y volver a disfrutar con el DUNGEON FIGHTER, el ZOMBICIDE y descubrir el SEASONS:

 

Ahora estamos de lleno dentro de la locura de Jorge, en la que iré posteando regularmente (entendiendo "regularmente" como "a la que pueda!") las crónicas de nuestras partidas. De momento hemos hecha la primera sesión y la presentación de lo que será una campaña interesante.

Pero no hablo más y ya iréis viendo para donde van los tiros.

Saludos y nos leemos por aquí.

miércoles, 19 de noviembre de 2014

LA HORDA DE LA MANO ROJA (sesión XI y XII)

El grupo se dirigió directamente al lugar donde las fuerzas de la horda centraban toda su atención: la ciudad de Brindol.
Tras reunirse con el consejo de la ciudad, compuesto por diferentes estamentos importantes de la ciudad, decidieron hacer frente al avance de la Mano Roja, esperando la llegada de refuerzas de tierras vecinas.
Poco pudieron descansar los aventureros ya que, tras unos días de preparativos para el asedio, la primera oleada enemiga se hacia presente. Y no se trataba de una avanzadilla de trasgos o criaturas similares... Unas enormes rocas lanzadas por unos gigantes, comenzaban a fracturas los muros de Brindol, poniendo en peligro las estructura defensiva de la urbe.
El consejo pidió nuevamente la ayuda de Nebin, Kurgan, Mirtha, Artemisa y Wong.


Tras acercarse sigilosamente a los enormes humanoides, decidieron como llevar a cabo el plan que los enfrentaria a tan colosas combate. Poniendo a su favor el terreno, consiguieron acabar con los gigantes no sin perder conjuros y mermar gravemente su salud.

Por este motivo, la llegada a Brindol fue más inquietante. Tan solo acercarse a sus muros, pudieron ver una enorme explosión en una muralla lateral. A continuación, el fuego mortal que acababa con la vida de los soldados que protegían a la ciudad.
El responsable de tal destrozo era un joven dragón rojo, Abithriax, que comenzaba a transformar en escombros parte de Brindol.

Mirtha utilizó, sin pensarlo dos veces, una poción de invisibilidad, consiguiendo acercarse hasta la enorme criatura sin ser vista. Aprovechó esta ventaja para asestarle un doloroso tajo al dragón, exactamente en una de sus alas, impidiendo que pudiera volar.
Era momento de atacar en grupo, cada uno con sus habilidades, evitando cualquier ataque de la peligrosa bestia. Entre mordiscos, garras, coletazo y, sobretodo, su arma de aliento, Abithriax era una máquina de matar en toda regla.
Poco a poco, parecía que el grupo decantaba la balanza de la victoria hacia su bando pero... En un ataque que pocos esperaban, toda la rabia del dragón cayó bajo uno de los aventureros: Wong.
Llevados por la furia al ver un compañero caído, el resto de grupo, acabó con la vida del dragón rojo. Pero era demasiado tarde...el pequeño monje había muerto.


Desolados, transportaron el cuerpo sin vida de Wong y le dieron sepultura con los más altos honores. El moje había sido un compañero excepcional, un guerrero sin temor a la muerte y el mejor discípulo que un maestro de las Altas Montañas pudiera desear.

Pero la guerra no se detenía por la perdida de uno de sus protagonistas...

El enorme boquete que había conseguido abrir Abithriax, era una entrada excelente para las tropas trasgoides. Era momento de construir barricadas para evitar la entrada del enemigo.
El resto de grupo, esta vez acompañados por Killiar Flechaveloz, se dispuso a hacer frente a la horda por una de las calles de la ciudad.

Un grupo de retoños espigados y doblegamentes, fueron los primeros en intentar avanzar por la posición del grupo. Y aún siendo un grupo no muy numerosos, pusieron a los defensores de Brindol en serios aprietos.

Pero en el tiempo que ellos estaban centrados en detener a aquellos primeros grupos de enemigos, otras fuerzas enemigas habían conseguido penetrar en la ciudad. Aquellos que habían podido, se refugiaban en los sótanos de sus casas, en escondites secretos preparados para tales situaciones, etc.
Pero los máximos mandatarios de Brindol se encontraban en uno de los templos de la ciudad. Y por lo que los soldados decían, el mismísimo Kharn, señor de las sierpes y comandante de la horda, se dirigían hacia allí.

El grupo no lo pensó dos veces y se presentó a las puertas del templo para acabar con el responsable de aquel titánico ataque.

Kharn iba acompañado por dos gigantes de las colinas y cuatro ogros, a parte del poder que él mismo poseía.
Esta vez, los aventureros fueron algo más precavidos y lucharon sin dejarse llevar por la rabia de la pérdida de Wong. Conjuros bien escogidos, ataques coordinados, trabajo en equipo..., todos estos ingredientes consiguieron que el peligro de la fuerza enemiga se fuera diluyendo poco a poco.
Primero un gigante, después los ogros, más tarde el segundo gigante...hasta que Kharn se encontró solo frente al peligro.
Era un enemigo digno de tener en cuenta, y recordar en las crónicas de la ciudad, ya que no fue fácil acabar con un señor de la guerra como él.
Pero el destino estaba escrito y solo aparecía un vencedor.

Kharn cayó sin vida y, al correr la voz de sus muerte, las fuerzas de la horda se dispersaron, huyendo des-coordinadas de la ciudad de Brindol.
Era el momento de las fuerzas de la ciudad que deberían perseguir y acabar con los pequeños reductos trasgoides que quedarn en la zona.

Los aventureros debían descansar de unas semanas de tensión extrema. Habían vivido mucho y perdido más... Necesitaban recuperar el aliento, reflexionar sobre lo sucedido y pensar en qué sucedería a continuación.
Y todos tenían una sola palabras en la mente: TIAMAT.


sábado, 8 de noviembre de 2014

jueves, 6 de noviembre de 2014

SE ACABÓ LA HORDA


Este pasado lunes finalizó una nueva campaña de La Partida del Lunes. Esta vez, dimos carpetazo final a La Horda de la Mano Roja, un aventura de Dungeons and Dragons 3.5 que yo, como “master cabrón” en turno, adapté a Pathfinder.
Sí, ya sé que quedan crónicas por colgar de nuestras sesiones de juego... pero he querido hacer la valoración, que acostumbro a hacer de mis partidas, ahora que la cosa está fresca en la neurona friki.
Así que, comienza la...

VALORACIÓÓÓÓÓNNNNNN!!! 
(tonteria pa ná...)

La campaña en sí está muy bien. Es de las más famosas y conocidas de D&D, así que no voy a ser yo quién saque trapos sucios de la aventura. La historia pilla desde un buen inicio y el hecho de tener siempre el culo prieto pensando en que la horda avanza por el Valle de Elsir sin freno, está muy bien buscado.
Ahora bien, tuve que adaptar algunas cosillas que, por las características del grupo de jugadores y por mi propio gusto como master, eliminé al “pum-pum”. Muchos encuentros aleatorios me sobravan bastante, sobretodo cuando planteé el primero de ellos y observé la cara de los jugadores como diciendo “y esto...pá qué?”.
También adapté algunos enlaces entre escena y escena para aligerar el ritmo de partida, evitando que fuera demasiado lento el avanzar por la campaña.

La adaptación al Pathfinder no ha sido nada complicado (o a mi no me lo ha parecido), ya que simplemente era cambiar las estadísticas de las criaturas de un manual de monstruos por el bestiario de Pahfinder. Y la cosa no cambiaba demasiado, que digamos...

En general, creo que la cosa ha ido bien y hemos disfrutado de la partida. Peeeeerooooo... Porqué también hay puntos negativos!

Hubo un momento durante la partida que la cosa se descompensó demasiado entre Pj's y eso ha dejado cierto regusto amargo en las sesiones de juego. Me explicaré:
Si recordáis, el grupo estaba formado por Mirtha (guerrera humana), Artemisa (Clériga elfa), Nebin (pícaro humano), Kurgan (guerrero semi-orco) y primero Wong (monje mediano) y después Killiar (explorador elfo).
Bien..., pues tras ciertas subidas de nivel, los guerreros avanzaron de tal manera en sus puntuaciones de ataque que el grupo quedó bastante descompensado en este aspecto.
Ya sabemos que los guerreros deben estar preparados para el combate cuerpo a cuerpo y todo eso, pero la diferencia era tal que, al preparar los encuentros, me encontraba que si ponía en juego cierta criatura, para los guerreros eran poca cosa pero para el resto un enemigo demasiado considerable. Y a la inversa, si era un enemigo equiparable al grupo, quedaba muy “pobre” para los guerreros.
Esta situación llegó hasta el punto que había encuentros que en 3 turnos estaban resueltos, dando a Mirtha y Kurgan un poco de sensación de “no hay quién me pare”...algo “sobraos”. Y que conste que hablo de los personajes y no de los jugadores!

Al otro lado del grupo, Nebin se desesperaba por la mala suerte de sus tiradas y por su poco acierto en los ataques. Y es verdad que Artemisa ayudó muy mucho con sus canalizaciones y sus conjuros, que sin ellos, alguno habría caído sin vida en más de una ocasión. Pero en general, la cosa estaba demasiado descompensada.

Y eso acabó por afectar la sensación de disfrute por mi parte de la partida. Las últimas sesiones, había momentos que creía que era un ir y venir de encuentros que no alzaba a unos pjs como grandes guerreros y otros como “peladillas” que hacen lo que pueden. Una sensación que no me gustó demasiado y no supe como gestionar.

Porqué las normas son las normas y si un pj sube de nivel y puede amasar cierto poder, pues nada puedes decir al respecto. Cierto es que uno d elos personajes tuvo muy buenas tiradas en la creación de pj, comenzando con una fuerza importante. Pero si además, a cada nivel se sube mi ataque base, cojo esas dotes que te cagas y alguna cosilla más que hay por ahí...

No sé... he tenido la sensación que la tensión del “ay, que voy pillao!” del principio por parte de los pj's, se perdió con las sucesivas subidas de nivel. Pero puede que otros pj's hayan vivido el final de campaña como, como decirlo... “escuderos” de los personajes potentes, como simples acompañantes.

Y repito: no estoy hablando de los jugadores, que los felicito por el trabajo hecho, si no por cierta fractura en el sistema que ha afectado el clima de partida.

Y ahora que hemos acabado...qué?

Pues el relevo pasa a manos de Jorge que nos dirigirá una aventura del 3.5. Pero antes, hemos decidido hacer un pequeño descanso rolero para dedicar unas sesiones a los juegos de mesa, que también nos gustan.
Puede que eso también haya afectado a mi partida. Llevamos ya bastantes años jugando a rol cada lunes, únicamente con el descanso vacacional de verano. Puede que estemos un poco saturados de tanto personaje...

Así que nos dedicaremos a jugar a King of Tokio, Runeage, Zombicide, X-Wing, Andor...lo que sea.

Y añoraremos a Juan que, durante unos meses (hasta enero), se toma un descanso para cargar pilas frikis y venir con ganas de comerse el mundo.

Nos leemos y no dejéis de visitar el blog...y comentar, que es gratis!