A modo de información...
Ayer mismo, realizamos un encuentro a
nivel cercano de los miembros de la Comunidad Umbría. Al decir
“nivel cercano” me refiero a todos aquellos que residen en
Torontontero, se entiende.
Creo que ya había informado que estoy
de lleno en algunas partidas de la Comunidad Umbría y, realmente,
disfruto a lo grande con este tipo “diferente” de rolear.
La cosa está que nos quedamos un poco
“chafaos” al no salir escogida nuestra candidatura para realizar
un encuentro nacional de “umbrianos” (como se nos conoce en toda
la galaxia exterior!).
Quedamos finalista (Igualada y Bilbao),
ganando la ciudad del norte por muuuuuuuy poquito. Pero aquello nos
ayudó a proponer un encuentro más cercano y familiar para
conocernos y pasar un buen rato.
Quedamos a las 7 de la tarde para echar
unas partidas a Munchkin, cenar unas pizzas por allí a las 9 y
partidilla de rol (Bárbaros de Lemuria) hasta que el cuerpo
aguantara.
Por mala suerte, los abuelos/canguros
se liaron en último momento y no pude asistir hasta la hora de la
cena. Pero pude jugar una partida del fantástico y divertido Much y
descubrir el sistema de Lemuria.
Como sistema de juego esta bastante
bien, de los míos: sencillo, rápido y sin muchos problemas.
Aplicable al 100% en partidas de una tarde y con gente “novatilla”
en rolear.
Pero lo que más me interesaba era
poder conocer otras maneras de “mastear” o dirigir partidas de
rol. Cuando juegas habitualmente con tu grupo, se establecen unas
“normas” o dinámicas no pactadas sobre como se desenvuelven las
partidas o aventuras. Puede que, sin darte cuenta, vas construyendo
un patrón de juego que unifica las diferentes campañas que juegas
con tu grupo.
Me interesaba poder ver como jugaban
otros jugadores, como se presentaban las misiones, organización de
turnos, descripción de acciones...
Lo primero que me llamó la atención
fue descubrir que en La Partida del Lunes vamos “a saco”. Pero lo
digo en plan positivo, que se me entienda. Encontré que en la
partida que realizamos en la quedada, las acciones que se realizaban
(combate, decisiones, etc) eran muy lentas. Estaba bien comentar la
jugada, pero se me hacían un pelín largas acciones que de por sí
debían ser (a mi gusto) mucho más rápidas.
En La Partida del Lunes, toda acción
se resuelve en un tiempo, a mi parecer, más que correcto
consiguiendo un dinamismo que no cansa. No se hacen escenas eternas y
los combates son rápidos y estimulantes.
Me gusta cuando metes presión a los
jugadores en pleno combate. Brillo, brillo, brillo!!!!
No deben tener mucho tiempo para
pensar. De las buenas y rápidas decisiones depende la vida de los
personajes. No me creo cuando un jugador tiene 5 minutos para decidir
si se mueve, si ataca, si se mueve y ataca, si preparar un conjuro...
si se echa un “cigar” con un café!! Un cambate es un combate y
punto y pelota!
-Què hago?... Te doy, no te doy, te bailo una polka... yastá!! PIES QUIETOS!
Otros aspecto que me llamó la atención
era la descripción que hacían el master. Leía un texto donde se
narraba el paisaje, la situación, lo que ocurría.
Es una opción,
pero a mi me gusta más poder describir la escena de forma directa,
mirando a los jugadores, dramatizando a los personajes, (voces,
gestos...). No digo que no sea bueno leer, ciertamente le da un toque
literario, pero a mi parecer los jugadores “entran” más cuando
hay un encuentro visual, directo con el narrador de la acción (o
sea, el master).
No pude disfrutar mucho más de la
partida ya que a las 3 de la mañana, un servidor se largó a a casa
con un frío del carajo encima y pensando a qué hora se despertarían
mis goblins. Esos no perdonan!!
Resumen: buen encuentro, para repetir,
dirigir una partidilla de las mías, nuevo sistema probado... y que
La Partida del Lunes no está tan lejos de la gente que ya lleva años
jugando a esto.